Nuevas
Conceyu Xoven
País Llïonés
Internet


El Mundo - La Crónica

Leonesismo: proyecto y moderación.

La Unión del Pueblo Leonés ha celebrado su Congreso Nacional en las pasadas semanas. Un congreso es, tradicionalmente, un lugar de análisis, de propuestas, de establecer estrategias y marcar políticas. En la UPL ello no es así. Resulta sorprendente que un congreso que supuestamente viene a producir un revulsivo en la política leonesista dure… menos de un día. Pero más sorprendente es aún cuando ni siquiera dura un día, sino escasas horas, por no decir poco más que algunos minutos, el supuesto debate estratégico para pasar a unas votaciones en las que la capacidad de elección de los afiliados se resume en simplemente poco más de un veinte por ciento del total de los miembros que componen el Comité Ejecutivo del partido.

Resulta curioso también, por no decir otra cosa, que la UPL aún no haya hecho un análisis electoral sobre los últimos comicios. Resulta curioso que no se valoren resultados en distintos municipios, ni en la Diputación Provincial de León, ni en las Cortes autonómicas. Y que no se le planteen soluciones por parte de quienes van a dirigir el partido ningún tipo de propuestas de estructura al congreso. Cero de programa político para valoración de la militancia. Curioso.

Resulta también cuando menos sorprendente que quienes critican que la UPL tuviera un rumbo diferente al que ellos entienden propicio aprueben sin peros supuestos informes de gestión que apenas llenan un par de folios y que harían enrojecer de vergüenza ajena a un escolar de Primaria. Y que la alternativa sea… más de lo mismo.

Resulta curioso todo ello. Curioso. Curioso como que alguien por su cuenta y riesgo altere los plazos que él mismo propuso, en connivencia con el candidato único, para tratar de barrer a una imaginaria oposición, siendo la conclusión que se barren a ellos mismos demostrando su incapacidad manifiesta para cumplir sus propias reglas. Curioso.

Porque sí, en la UPL hay diversidad de criterios. Existimos aquellos que estamos orgullosos de nuestro leonesismo, aquellos que siempre hemos dicho que la política de UPL ha de encaminarse a lograr objetivos que nos hagan estar cada día más cerca de la autonomía del País Leonés, de mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos, de hacer de León cada día más León y menos otras cosas, y están otros que no saben ni dónde están ni para qué están.

Y esto sucede a su vez en los cargos públicos. Hay cargos públicos en la UPL que mientras fueron alcaldes de su pueblo o concejales no hicieron nada para el leonesismo, ni siquiera fueron capaces de que cierta “bandera” dejara de ondear en los ayuntamientos de los que ellos fueron alcaldes (hay que ser moderado o más bien no quiero que se enfade conmigo el partido con el que ha pactado no vaya a dejar yo de ser alcalde).

Y es que alguno de los que se autodenominan “moderados” debería explicar algún día a qué éxitos leonesistas ha llevado su “moderación”, porque la verdad, algunos no los hemos visto. Hemos visto cómo pasaban alcaldes de UPL y su resultado para el leonesismo era… Hemos visto concejales gobernando o en la oposición y sus resultados leonesistas han sido… Y hemos visto diputados y procuradores que han conseguido… Y secretarios generales y presidentes cuya gestión obtuvo como gran logro… Pues bien, esperamos ansiosos que algunos nos demuestren para el leonesismo las bondades de la moderación. Y digo bien, para el leonesismo, no para allanar a particulares el camino hacia otras siglas.

El votante de UPL, el militante de UPL, es reivindicativo, es activo, es comprometido, es luchador. Está harto del statu quo. Está harto de que se machaque día a día a León. Está harto de oír “ambas Castillas” en el telediario, de oír a los pucelanos hablar de “nuestra región”, está harto de la Cuenca del Duero, de Villanubla, de Boecillo y de Tomás Villanueva. Está harto de León de la Riva y su “capital castellanoleonesa”, está harto de que llamen al Ademar “equipo castellano”. Está harto de que Zapatero sea el más leonesista cuando tiene que modificar el estatuto de esta comunidad autónoma que odiamos, hable de que “esta región es grande”.

El votante de UPL, el militante de UPL, está harto de “moderación” cuando los ataques que sufre el País Leonés son radicales. Porque radical es la política de la junta para con León. Radical es el desprecio del Estado contra León, sí, del Estado, de Madrid, del Congreso y del Senado para quienes  León es una simple colonia interior de la que pasan. Y radical, sí, radical, ha de ser la política leonesista, la política  leonesista, la política de UPL, la política en las instituciones. Radicalmente leonesista.

Porque para ello nos han votado. Para hacer leonesismo real, para poder decir bien alto que somos leoneses, para lograr avances en el leonesismo y para conseguir la autonomía del País Leonés.

Abel Pardo Fernández, viceportavoz de UPL en el Ayuntamiento de León


El Mundo – La Crónica. Avientu y 7, 2007



Buscador

Cuentos del Sil
Free counter and web stats
  Conceyu Xoven - País Llïonés / (+34) 987 204 499 / conceyu@gmail.com - © 2005