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«Conseguiremos las competencias de la Junta hasta hacerla desaparecer»

EL MUÑIDOR DEL TEXTO SEGREGACIONISTA.

Lleva desde los 20 años en política, siempre ligado a la UPL, pero nunca había logrado el éxito de ahora. Medio país habla de la posibilidad de que León se convierta en comunidad autónoma y él fue quien redactó el texto del pacto que ha obligado al PSOE leonés a asumir este objetivo leonesista. No deja nada al azar. Es consciente de que el proceso requiere tiempo y consenso pero ya ha conseguido reabrir un debate que estaba muerto y enterrado. Y hasta bendecido.

Respuesta.— Estuve dentro de la comisión que estuvo estudiando el pacto global y las estipulaciones políticas, en gran medida, fui el encargado de redactarlas.

P.— Obvio, llevan su firma.

R.— Lo que consta en esas estipulaciones es lo que nosotros, la UPL, hemos venido defendiendo desde hace mucho tiempo.

P.— ¿El documento y su carga política se redactó sólo para aliarse con el PSOE o se redactó antes para plantearlo en los mismos términos a cualquier otro partido que quisiera pactar con la UPL en el Ayuntamiento de León?

R.— Planteamos un decálogo en la campaña electoral que era la base con la cual la UPL se presentaba a los comicios. Cuando fueron avanzando las negociaciones y a la hora de llegar a compromisos en firme decidimos que esas estipulaciones, esos puntos que la UPL presentaba, tenían que tomar forma como compromisos concretos. Y esos compromisos concretos fueron los que se le presentaron al PSOE.

P.— ¿Al PP, cuando le ofreció la Alcaldía a la UPL, se le llegaron a presentar esas estipulaciones políticas?

R.— No estuve en esa negociación.

P.— ¿Esos compromisos políticos que se han pactado son un compromiso o un canto al sol por parte del PSOE?

R.— Son un compromiso clarísimo porque la misma palabra lo dice, 'compromisos'. Son ocho compromisos concretos.

P.— Pero el verbo que se utiliza en todo el documento es el de promover. ¿No es demasiado suave porque quizá refleja que su único compromiso es no obstaculizar la batalla leonesista de la UPL?

R.— Tenemos claro que dentro de este equipo de gobierno hay diversas áreas y queríamos dejar claro a los ciudadanos que, en esta alianza, tanto por parte de la UPL como del PSOE, se iban a sacar adelante los proyectos que la UPL en su momento presentó como una de las exigencias que, creemos, son necesarias para León. Son compromisos políticos y de otra índole. Y esos compromisos políticos atañen al PSOE pero también a la UPL. Y desde la UPL nos planteamos que no queremos que nadie identificara que la acción de gobierno que desarrolle la UPL es individualizada, sino que es una acción de gobierno de todos los concejales y del alcalde. El verbo promover, incentivar o realizar nos corresponde tanto a la UPL como al PSOE. Ya para eso estamos aquí los concejales de la UPL. Se nos tendrá que pedir cuentas, tanto a ellos como a nosotros, al final de la legislatura. Pero esto lo que abre, en un principio, es a que la UPL pueda desarrollarlo. Nuestros votantes nos pedirán cuentas al final de la legislatura y al PSOE le ocurrirá lo mismo. Pero queríamos dejar claro los dos grupos que vamos a trabajar en esa línea.

P.— ¿Esperaban el eco que ha alcanzado el pacto?

R.— Sí.

P.— ¿Se elaboró a sabiendas de que tendría resonancia nacional?

R.— Desde la UPL así se entendió cuando se redactó el documento. Sabíamos que tenía que tener relevancia a nivel de todo el Estado y esa es una de las cuestiones que el leonesismo siempre ha querido poner encima de la mesa.

P.— ¿Fue dura la negociación con el PSOE o asumió esas estipulaciones políticas fácilmente?

R.— El PSOE está en sintonía con la UPL. Los programas electorales de los dos partidos coinciden en numerosos aspectos, en el modelo de ciudad.

P.— ¿Pero cómo fue la negociación del ideario político del pacto?

R.— El ideario político que expuso la UPL es el ideario político que el PSOE comparte. Si no fuera así no lo habría aprobado.

P.— ¿No puso ninguna traba a reconocer que el mapa autonómico no está cerrado?

R.— Si hubieran puesto alguna traba no se hubiera firmado. Hay una absoluta sintonía entre la UPL y el PSOE en la ciudad de León. No pusieron ninguna traba.

P.— ¿Qué están, en plena luna de miel?

R.— Estamos con un proyecto común en el que los dos grupos comparten una misma visión de hacia donde debe caminar este Ayuntamiento.

P.— Hablemos del punto ocho de las estipulaciones, el que recoge la creación de un órgano de estudio que determine las puertas que ha dejado abiertas el Tribunal Constitucional para que León sea una autonomía. ¿Cuándo se creará ese órgano de estudio?

R.— El plazo marcado es la legislatura. En este periodo se pondrá en marcha todo el programa electoral. Ahora se está constituyendo el Ayuntamiento, con sus comisiones y órganos, y cuando conozcamos las competencias de cada área y las delegaciones de Alcaldía se pondrá en marcha el programa. Las acciones comenzarán una vez estemos todos asentados y se empiece a trabajar. El punto octavo es clave en las estipulaciones del pacto pero todos están interconectados entre sí. Porque desde la asunción de las transferencias, que ya están encima de la mesa, hasta la solicitud de nuevas competencias, la reunión de las comisiones mixtas de transferencias, el órgano que se va a constituir, la difusión de los símbolos de identidad leonesa, las campañas de sensibilización… etcétera. Todo va en un paquete. Para nosotros todo es importante y todo es un trabajo entrelazado. Hay un proyecto global para llegar a ser una comunidad autónoma y hacia eso vamos a ir caminando.

P.— ¿Quién debería estar en ese órgano de estudio?

R.— Esa es una decisión que debe adoptar el pleno del Ayuntamiento de León.

P.— ¿Y qué personas?

R.— Al ser un órgano de estudio puede estar cualquier persona, esté a favor o no de la autonomía. Lo que va a hacer es estudiar la vía que dejó abierta el Tribunal Constitucional. La autonomía leonesa es plenamente constitucional. No hay nada en la Constitución, no hay ninguna ley, ninguna disposición que impida que León tenga autonomía por mucho que quieran decir que el mapa autonómico está cerrado. Existe una sentencia del Tribunal Constitucional que, claramente, deja abierta la posibilidad de que León se convierta en comunidad autónoma. Y en esa sentencia no se dice si León puede o no. Es decir, deja la puerta abierta no cuales son los mecanismos para llegar a eso. Queremos estudiar esos mecanismos.

P.— ¿Cuál cree que son esos mecanismos?

R.— Si los supiera habríamos propuesto esos mecanismos en el pacto, no la creación de una comisión que los estudiara.

P.— ¿Cree que la Junta está dispuesta a delegar competencias?

R.— La Junta ahora no es que esté dispuesta o deje de estarlo, es que ya ha transferido competencias al Ayuntamiento de León que por parte del PP no se quisieron asumir en la pasada legislatura.

P.— ¿Cuáles?

R.— La de Juventud y Servicios Sociales. Son competencias transferidas al Ayuntamiento que éste, de momento, no ha asumido como tales. Por lo cual a nosotros nos parece una de las prioridades. Hay otra serie de competencias que desde la UPL entendemos que tiene que asumir el Ayuntamiento de León y existe un Pacto Local, existe una comisión mixta de transferencias y a través de este tipo de comisiones, junto con las partidas presupuestarias correspondientes, conseguiremos gestionar más competencias para los leoneses y eso significa dotar a León de mayor autonomía. Hay que ir realizando un camino y cuantas más competencias tenga el Ayuntamiento y menos tenga la Junta, más autonomía tendremos los leoneses. Nuestra primera idea es caminar en ese sentido, conseguir que la Junta tenga el menor número posible de competencias en León hasta hacerla desaparecer, hasta que no exista la delegación territorial, mientras se avanza por otras vías. Esto no es un camino en un único sentido sino que son varias vías paralelas para ir avanzando en que los leoneses tengamos mayor capacidad de autogobierno.

P.— ¿A lo largo de estos cuatro años de legislatura se puede conseguir la autonomía de León?

R.— En esta legislatura se va a conseguir que León tenga más competencias, que la Junta tenga menos peso y que se avance cuantitativa y cualitativamente hacia la autonomía.

P.— ¿Mantiene la propuesta, ya formulada por la UPL durante el debate del Estatuto, de que León contara con determinados órganos de gobierno mientras se avanzaba hacia la autonomía?

R.— La propuesta que nosotros formulamos es que se creara el Consejo General del Reino de León. Entendemos y es un paso que se puede dar a través de las propuestas del pacto de León, que como órgano transitorio se cree el Consejo General del Reino de León y que también asuma competencias. Igual que existe la comarca del Bierzo dentro del organigrama de la Comunidad autónoma puede existir otro organismo que sea este consejo, encargado de agrupar políticas conjuntas para León, Zamora y Salamanca. Nosotros hemos realizado previamente trabajos, se presentó el asunto de las NUTS, el tema del Plan Oeste. Es decir, está reconocido el ámbito territorial de León, Zamora y Salamanca de un modo claro y específico, pero no existe ningún organismo que gestione proyectos comunes. La UPL entiende que esos proyectos comunes tienen que tener un órgano que los coordine y ese órgano es el Consejo General del Reino de León. Es un paso más, una etapa más y una vía más. Pero sería un órgano transitorio del que saldría la propuesta de León, Zamora y Salamanca y serían los miembros del Consejo los que propusieran la consulta popular.

P.— Y si Zamora y Salamanca no quisieran segregarse de la Comunidad…

R.— Hemos hecho un pacto concreto a nivel del municipio de León y esa alianza atañe a León. Pero siempre hemos defendido que a la hora de crear una comunidad autónoma exista un referéndum para que sean todos los ciudadanos los que decidan si esa comunidad va a concretarse o no.

P.— Sólo el Estado tiene competencias para convocar un referéndum ¿lo permitirá?

R.— Estoy convencido que la situación en la que se encuentra esta Comunidad, que es obsoleta, incapaz de gestionar su territorio, totalmente desvertebrada, económicamente desastrosa, no sentida por sus ciudadanos, sin ningún nexo cultural, el Estado no puede permitirse mantenerla ni un segundo más porque es ineficaz. Todos lo sabemos y sólo queda dar el paso adelante para que esa ineficacia deje de estar presente y tengamos un modelo territorial más operativo. Y será más operativo con una comunidad autónoma leonesa.

P.— El presidente del Gobierno es un leonés, que podría entender las aspiraciones leonesistas, pero hace dos meses subió al estrado del Congreso para defender el Estatuto que consagra la unión de León con Castilla.

R.— Y Adolfo Suárez juró las leyes del Movimiento diciendo que no iba a cambiar nada y tres o cuatro años después fue el impulsor de la democracia. Para cualquier demócrata nada puede estar cerrado y sólo para aquellos que creen en las dictaduras totalitarias creen que las cosas están atadas y bien atadas. Cada vez que alguien dice que el mapa autonómico está cerrado nos recuerda a eso, a lo que está atado y bien atado, que decía Franco. En democracia lo único que hay es cada equis años unas consultas populares y es el pueblo quien decide. Democracia significa que decide el pueblo y ninguna persona puede decir que algo es para siempre.

P.— Pero este sesgo socialista que ha asumido el Ayuntamiento está siendo contestado desde las propias filas socialistas. ¿Qué posibilidades tiene el PSOE local de enfrentarse a toda su cúpula?

R.— Eso tendrá que decidirlo el PSOE pero está claro que esta comunidad autónoma no funciona, no tiene visos de funcionar, es un auténtico desastre y para León significa una quiebra y una ruina. Este sentir es mayoritario entre los ciudadanos y entre los partidos políticos de León y transmitir esa sensación a nivel estatal es una mera cuestión de tiempo.

P.— ¿Pero no se está corriendo el riesgo de que cualquier iniciativa leonesista sea paralizada en Valladolid o Madrid?

R.— A través del documento del pacto hemos abierto varias vías. Una es la asunción inmediata de competencias, otra es la comisión de transferencias, otra es el órgano de estudio, otra es el de desarrollo de políticas, otra es trabajar para fomentar los símbolos de identidad leonesa… No es una sola vía que puedan parar en Valladolid, son varias vías abiertas a la vez y estamos seguros que muchas de ellas saldrán adelante.

P.— El pacto ya ha llegado al Congreso y los partidos nacionales se han pronunciado. Anasagasti dijo que León tiene derecho a gritar.

R.— León tiene derecho a lo que cualquier pueblo de los que conforman el Estado español tenga derecho. Un leonés no tiene porqué ser menos que un aragonés o un andaluz. Y en estos momentos un leonés no tiene capacidad de decisión que sí tienen los andaluces. El PP se rasga las vestiduras aquí porque pedimos un referéndum pero no dice nada cuando el Estatuto de Andalucía se dice que es una nación.

P.— ¿Si se convocara el referéndum y el resultado es un no a convertirse en comunidad qué haría la UPL?

R.— Seguir. Pero no va a ser así porque hay un sentir mayoritario. Pero seguiríamos trabajando para cambiar ese sentimiento.

P.— ¿Ese referéndum podrá celebrarse a lo largo de los próximos cuatro años?

R.— No lo contemplamos porque las legislaturas son como son, están ordenadas de una determinada manera y hay que ir dando los pasos suficientes. Por los tiempos legales, no hay tiempo suficiente para convocarlo en una legislatura pero a medio plazo sí es posible.

P.— ¿Cómo potenciará la cultura leonesa desde su cargo de concejal?

R.— El primer paso es ofrecer a los leoneses que lo deseen la posibilidad de acercarse a su cultura, a su historia, a su lengua y a sus señas de identidad. Todo lo que la Junta no ofrece a los leoneses.

P.— ¿Qué le diría a quienes ante los vientos leonesistas se muestran escépticos y consideran que en tiempos de la globalización es un poco pueblerino mirarse el ombligo?

R.— A la globalización se va desde lo local. No puedo ir al mundo si no conozco y respeto mis propias señas de identidad. No puedo respetar al vecino si soy incapaz de respetarme a mi mismo. No soy capaz de apreciar otras culturas si no aprecio la mía. Aquel que no es capaz de comprender, entender, aceptar y compartir la cultura leonesa con el resto de los habitantes de León es bastante difícil pedirle que respete las culturas de los demás. Los que no son capaces de respetar su propia cultura ya no están respetando una parte de la cultura universal. Los leonesistas somos los más universalistas porque desde el reconocimiento a nuestros derechos reconocemos el derecho de los demás. Desde el reconocimiento de que los leoneses tenemos que tener capacidad para decidir nuestro futuro reconocemos el derecho que tienen los demás a decidirlo. Aquellos que dicen que esto es cateto son racistas culturales. Entienden que hay culturas de primera, segunda y tercera. Y aquí hay una cultura universal formada por todas las peculiaridades particulares y si una de ella se pierde, quien pierde es la humanidad entera.

El Mundo - La Crónica. Xunu y 24, 2007



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