Conceyu lanza una campaña social para el reconocimiento oficial del llïonés por la Junta
LEON.— Conceyu Xoven, la organización juvenil del partido UPL, está dispuesto a liderar la batalla ideológica y reivindicativa de la leonesidad que propicia la reforma por las Cortes autonómicas del Estatuto de Castilla y León. Abel Pardo, secretariu xeneral de Conceyu, presentó ayer la campaña social, especialmente dirigida al ámbito universitario y estudiantil, que su organización emprende con el objetivo de lograr el reconocimiento oficial de la lengua leonesa en la nueva redacción del Estatuto.
A esta finalidad, para la que se han editado 10.000 ejemplares de un folleto que recoge la propuesta lingüística, se suman dos reivindicaciones más. El Conceyu insta el reconocimiento del país leonés como nacionalidad histórica y, en la misma línea, propugna la creación del Consejo General del Reino de León, como una administración territorial y con competencias y partidas presupuestarias. Sobre estos tres puntales, Pardo boceta la hoja de ruta que, a su juicio, podría concluir con la creación de la comunidad autónoma leonesa.
El reconocimiento de la lengua leonesa tiene su primer aval en la Unesco, organización de las Naciones Unidas que la ha calificado como habla seriamente dañada («serously endangered») y la ha catalogado en la tipología de rápido declive («very fast decline»). Sobre este apoyo, Pardo eleva su propuesta para que se aplique la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, «que es vulnerada sistemáticamente por la Junta de Castilla y León en el caso de la lengua leonesa».
La pretensión de los jóvenes leonesistas cuenta con un antecedente en el país vecino, Portugal. En Miranda do Douro, el mirandés, que Conceyu define como una variante del leonés, es considerado una lengua cooficial junto con el portugués.
Tal convivencia idiomática permite que los rótulos y los indicadores oficiales sean bilingües, que se editen libros en este habla y que sea un estudio contenido en los planes académicos de las escuelas. «Y todo esto no es negado por la Junta de Castilla y León a este lado de la frontera», remarca Abel Pardo.
Cuatro son las peticiones que, sobre esta base argumental, el Conceyu eleva al Gobierno regional y a las Cortes de Fuensaldaña. La primera, obviamente, se refiere al reconocimiento de la lengua leonesa en el Estatuto y su fomento en todos los ámbitos En segundo lugar, el derecho a estudiar este habla en todo el sistema educativo. El tercer punto se refiere al derecho al uso de esta lengua ante la administración y el recíproco, recibir información en este mismo habla. Y, por último, desde Conceyu se lanza una petición general que incluye el respeto a la toponimia provincial leonesa y la promoción de este idioma en los medios de comunicación. «Porque ye'l nuesu dreichu», concluye Pardo.
El Mundo-La Crónica – 12/10/2005
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